Farra en Bruselas
Sarkozy pretende arrancar acuerdos por agotamiento a los líderes de la UE.
Nicolas Sarkozy, presidente de turno de la Unión Europea, es un hombre de ideas claras. Quiere un pacto contra el cambio climático, aprobar el Tratado de Lisboa y conseguir un paquete anti-crisis. Y piensa conseguirlo. Hoy y mañana en Bruselas se celebra una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en un lugar bastante atípico: la discoteca Le Flamant Européen. El plan de Sarkozy es sencillo: dejará entrar gratis a las chicas. Es un plan viejo, es un plan cutre, pero a las discotecas les funciona. Si la discoteca está llena de chicas, Sarkozy sabe que los líderes europeos no se irán temprano. Sarkozy cuenta con que, hacia las tres de la mañana, a los jefes de gobierno les empiece a pesar la edad y la modorra los ablande. Entonces les hará firmar lo que quiera y cerrará su mandato como presidente de la UE con un montón de acuerdos. Sarkozy ha prohibido a Le Flamant Européen la venta de Red Bull, Coca-Cola y cualquier otra bebida que pueda espabilar a los políticos. «Ja ja ja» dijo Sarkozy al dar a conocer su maléfico plan, «soy un genio» añadió.

Merkel, Sarkozy y Brown cachondeándose de Zapatero.