Falsa alarma en la embajada
Pocholo Martínez-Bordiu identifica los misteriosos polvos blancos enviados a la embajada de EEUU
El popular ‘bon vivant’ colabora con la policía: «Pero porque me lo pedís vosotros, que me estoy quitando»

El envío de unos sobres con misteriosos polvitos blancos a las embajadas de Estados Unidos en varios países europeos ha puesto en vilo a todos los cuerpos de policía. «En caso de terroristas poco imaginativos, podría tratarse de ántrax común, que no es poco; en el peor de los casos, algún agente químico infeccioso o neurotóxico», advierten los expertos. Las brigadas antiterroristas y los científicos de la policía de cada país tratan de analizar los dichosos polvos con los métodos más sofisticados, desde perros entrenados hasta análisis de composición molecular. En España, la Policía no dudó ni un segundo en convocar al mayor experto en la materia. «Enciendan la pocholoseñal», dijo el jefe de policía Mafrune.
El método de análisis de Pocholo no es más sofisticado que el de probar y escupir, pero sin escupir. Los resultados son casi inmediatos, «aunque tardaremos horas en obtener un informe preciso», advierte Mafrune, «porque Pocholo habla todavía peor de lo normal justo después de una dosis». Por lo demás, una vez obtenidos los resultados, el protocolo es sencillo: «Si no era nada peligroso, todos a casa; si era una arma bioquímica, en el organismo de Pocholo no hará más daño que una mayonesa del martes; y si resulta ser lo que creemos que es, que se dé por pagado.»