Camarón era holandés
El cantaor no solo no era gitano sino que que era un niño pijo de Rotterdam.

Camarón de la Isla, el Elvis del flamenco, no era español. De hecho no era ni gitano. Según recientes pruebas de ADN, Camarón era hijo de Boudewijn van Kamron, un destacado exportador de queso Edam que desapareció en extrañas circunstancias en mayo de 1957, después de cobrar una importante venta. Por aquel entonces el joven Hedwiges van Kamron, conocido popularmente como Camarón, tenía 7 años y se trasladó con sus padres a vivir a San Fernando, donde rehicieron su vida. Al año siguiente, como es sabido, un Camarón plenamente integrado empieza a cantar en la Venta de Vargas, iniciando su carrera artística.
Consultado sobre este asunto Paco de Lucía ha mostrado su asombro. “No tenía ni idea”, decía, “pero es que ni una leve sospecha. Sí sabía que era blanco y que antes de las actuaciones se maquillaba para parecer más moreno; es cierto que llevaba peluca, él en realidad era rubio; y también es verdad que celebró mucho la victoria de Holanda en la Eurocopa de 1988... ¿pero cómo iba a imaginar que no era gitano? Ahora todo cobra sentido”, añadió apesadumbrado.
La noticia sobre Camarón ha sido un varapalo para el mundo del flamenco y de la cultura española. Ahora algunos ven al Fary y a Manolo Escobar como únicos referentes musicales castizos validos, mientras que los más integradores se lo toman de otra manera: “pues nada, en el tatoo de Camarón que llevo en el pecho le añado unas trencitas y tan contentos. El que tiene duende lo tiene, aunque sea de Corea”.