Sorpresa internacional
Israel abre la puerta a los observadores de la ONU: «Y sobre todo, si ven un palestino vivo, que avisen»

«Finalmente, el gobierno israelí ha entrado en razón», pensaron las Naciones Unidas cuando el presidente Ehud Olmert accedió por fin a acoger observadores internacionales que velasen por la precisión de las operaciones bélicas contra Hamás. «La verdad es que el asunto se nos ha ido un poco de las manos, y nos conviene un poco de ayuda exterior». Concretamente, el ejército de Israel necesita ayuda para exterminar a los civiles que quedan en Gaza, que estadísticamente tienen muchas más probabilidades de ser líderes de Hamás de incógnito, puesto que «hemos de reconocer que, hasta ahora, lo que se dice líderes, no hemos pillado ni uno», admitió Olmert, que pese a todo, hizo patente su optimismo: «¡Al menos estamos reduciendo el número de sospechosos!»
El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, intentó explicar a Israel que la idea de los observadores internacionales no iba por ese camino, pero Ehud Olmert, distraído en dar instrucciones a los diplomáticos recién llegados a la franja de Gaza, no le escuchó. «Ustedes colóquense en lo alto de los cerros y vayan observando», les recomendaba el presidente. «Y si ven algún morillo corriendo, griten: ¡ahí va uno!»