Un mallorquín da la vuelta al mundo subido en una ensaimada
Los jubilados en Alemania le recibieron como una héroe, gritándole: “¡Paisano!”.

El mallorquín se encuentra orgulloso de su periplo que ya ha llegado a su fin. Ahora se comerá la ensaimada rodeado de sus familiares: “Es una tradición, ellos se ponen en círculo alredor mío y yo me la como”.
La ensaimada, rellena de crema, funcionaba como un platillo volante que llevaba al mallorquín por los diferentes paisajes. Al grito de: “¡Sobrasada!” la ensaimada se ponía en funcionamiento. Su primera parada la realizó en Pacha Ibiza, donde ningún pastillero se sorprendió: “Aquí se ve de todo”. El mallorquín ha sobrevolado Nueva York, Londres y algunos países catalanes como Australia, Madagascar o China.