El gas llega de nuevo a Europa
Ucrania incluyó a última hora una cláusula que obliga a Putin a repartir butano
En el último documento habían incluido otras cláusulas pero los rusos se dieron cuenta. Ahora, han colado.

Ucrania se la ha vuelto a colar a los rusos. Además de mangonearles gas y de pagar menos que el resto de países, los ucranianos se han sacado otro as de la manga: las cláusulas escritas a mano a última hora. El pasado fin de semana, cuando se tenía que restablecer el flujo de gas ruso, los ucranianos añadieron a lápiz cláusulas como “y que Putin tenga que salir en la tele bailando una kalinka en bolas”, que fueron rechazadas por el gobierno ruso.
Entonces se dieron cuenta. Pero ayer no. Ayer se firmó un acuerdo entre la Unión Europea, Rusia y Ucrania para que el gas vuelva a llegar hoy a Europa. Todos parecían estar contentos y todos firmaron. Pero los ucranianos hicieron una maniobra disuasoria: apareció la primera ministra ucraniana, Tymoshenko (la que se peina raro) y dijo “¿queréis que os enseñe a hacer la trenza-diadema?”. Esos segundos bastaron para que un representante ucraniano escribiera en el borde del acuerdo una cláusula según la cual Vladímir Putin tiene que repartir butano los próximos diez días.
Esta mañana el primer ministro ruso subía en su camión y empezaba a tocar el claxon, alegrando la mañana de sus vecinos, hartos de ducharse con agua fría. De nuevo habrá agüita caliente.