Al Barça le falta ganar dos partidos más seguidos para desbloquear un rival secreto
Lo especifica el reglamento oficial de la Liga, inspirado en un célebre videojuego

«Aquel que se erija victorioso de cancha ajena en diez partidos consecutivos, viajará al Estadio Secreto de la Perdición para enfrentarse al Clan de los Soldados del Templo Oscuro, en cuyo campo una victoria vale diez puntos, dos el empate y la derrota se recompensa con la muerte.» Así, textualmente, describe el reglamento oficial de la Liga de Fútbol Profesional la situación a la que está a punto de llegar el Fútbol Club Barcelona, que lleva ya ocho jornadas de liga arrasando fuera de casa.
Dado el interés de la prensa deportiva por este misterioso rival, un portavoz de la LFP describía así el Estadio Secreto de la Perdición: «Cómo se lo diría yo... Imaginen La Rosaleda, por decir algo, pero a tres mil metros de altura y rodeado por un foso de pinchos ensangrentados.» Ante la alarma que estas palabras produjeron en la rueda de prensa, el mismo portavoz se apresuró a corregir: «Bueno, que nunca se ha caído nadie, ¿eh? De hecho, los partidos duran poco porque a cada tiro fuera de portería se pincha el balón, y hala, todos a casa.»
Por lo que respecta al equipo en cuestión, sólo se nos ha revelado que juegan de negro y su uniforme incluye capucha y máscara de la barbilla a la nariz. Desconocemos sus rostros, porque nadie los ha visto ni el equipo ha sido invocado a jugar desde el 64, contra el entonces líder Real Madrid. Esa fue la última ocasión hasta ahora en que el público pudo ver el rostro de sus jugadores, cuando el delantero estrella se desenmascaró para lanzar un fatality sobre el mítico Casado Bucho, poniendo así fin a su carrera. Los viejos del lugar recuerdan que su faz era una calavera con los ojos en llamas, «un auténtico monstruo». Josep Guardiola, técnico azulgrana, niega tenerles miedo: «Ya verás cuando le vean el jeto a Puyol; ¡a ver quién sale corriendo!»