Proponen un estado palestino en la luna
Israel apoya la noción: «La luna es un blanco muy fácil»

Aunque el alto al fuego suponga un gran paso para el diálogo —por lo menos, garantiza la supervivencia de alguien con quien dialogar—, la solución del conflicto palestino está aún muy lejos: Israel lleva décadas enrocada en la misma postura respecto al conflicto, tan ciegamente convencida de la maldad de un estado palestino como de las bondades de la circuncisión. Esta inflexibilidad abre las puertas a propuestas creativas como la de un lobby judío norteamericano: la creación de un estado para el pueblo palestino, como ya se hizo para los israelíes, pero «alejado de la contienda, para que no tengan broncas con los vecinos ni le rompan las macetas a nadie cuando Hamás juegue con sus misiles». Concretamente, en la luna.
La idea no es tan descabellada como parece: es muchísimo más descabellada. Pero no por ello vamos a dejar de escuchar los argumentos de sus autores —a los que Israel ya jalea con aplausos y estribillos del Hava nagila—. «Es difícil encontrar en todo el planeta algún pedazo de terruño que no ande reclamado por ninguna nación soberana», declaró a la prensa Leonard J. Wilzberg, portavoz del lobby. «Habíamos considerado la Antártida, pero existía la posibilidad de que algún israelí, algún día, pasara por allí, y seguro que preferiría no toparse con un líder de Hamás por el camino.»
La luna, en cambio, es un territorio libre de disputa. «Quizá porque es toda piedras y arena, pero vaya, donde están los palestinos ahora tampoco es un vergel», ríe Wilzberg. «Naturalmente, no se la daríamos toda a los palestinos, ni falta que les hace: con una parcelita donde quepan todos, bien arrimados para darse calor, que falta les hará, van mejor que en brazos. Yo, además, sugeriría colocarlos en la cara de la satélite que no mira a la Tierra... Porque de lo contrario, Ehud Olmert podría sentirse incómodo contemplando la luna llena, y no es cuestión de amargarle tan romántico instante. Además, así, el impacto sobre el astro será menos brusco, y guardamos espacio para cuando haya que deportar a alguna otra etnia indeseable. Perdón, ¿he dicho etnia indeseable? Quería decir ‘heroica nación sin estado’. Por ejemplo, ¿los kurdos no buscaban un rinconcito soleado y no muy lejos del centro?»