¡La crisis es culpa de los Illuminati!
La organización que dirige el mundo desde la sombra decidió mandarlo todo a la mierda para «crear un arco argumental para esta temporada»

Analistas, tertulianos y enteradillos del mundo todo denuncian ahora, cuando es demasiado tarde, las causas de la crisis que nos estrangula. ¡Necios! Intentan echar la culpa a las nefastas políticas que ellos mismos asesoraron; ¡como si los gobiernos fueran algo más que marionetas en manos de la alianza entre magnates, hombres de negro y alienígenas que nos maneja, dirigida a su vez por una elite de poder ilimitado; la misma que orquestó la crisis hace más de una década: ¡los Illuminati!
«La gente cree que los illuminati somos la caña, reuniéndonos en secreto en grandes palacios y decidiendo a nuestro antojo quién manda, quien cae y quién sale en pelotas en Interviú... pero en realidad, la novedad se pasa a los cuatro días.» Es la sincera confesión de un miembro de la orden que contactó con El Jueves para desvelar esta trama secreta. «Todo estaba planeado de antemano: el pinchazo inmobiliario, la ascensión y caída del crudo... De hecho, la crisis fue concebida como el conflicto base del arco argumental de toda esta temporada», revela nuestro confidente, que a continuación explica: «Aquí, entre los illuminati, concebimos el mundo como una serie de tele a lo bestia. Sois como el Truman en el show de ídem, pero el show, además, es una especie de Perdidos. De hecho, incluso mi traición a la orden, en el momento de decir esto, estaba ya guionizada como una trama paralela.»
La orden aprovechó este canal abierto para transmitir sus disculpas al mundo «por los empleos perdidos, familias arruinadas y esas cosas que os pasan», males todos ellos necesarios. «Queríamos darle un giro apocalíptico al milenio, crear una atmósfera más oscura... como a partir de la sexta temporada de Buffy, ¿entiendes? Pero a partir de ahora, vislumbraréis la luz al final del túnel. Os necesitamos débiles pero cargados de esperanza para las escenas del fin de la década: la insurrección en el tercer mundo, el Oscar a Ben Stiller y el asesinato de Obama, del que culparemos a un gemelo malo de Bin Laden.» Ante estos augurios, sólo nos queda un consuelo: menos mal que lo tienen mejor planificado que Perdidos.
