Ante la crisis de la construcción, jubilados españoles ocupan su tiempo en contemplar despidos
Las riadas de jubilados han llegado a colapsar algunos polígonos industriales

La crisis económica ha provocado un inesperado cambio en las costumbres de miles de jubilados españoles. Los que antes ocupaban su tiempo en la contemplación crítica de la obra pública y privada han tenido que adaptarse a la actual recesión. Poco a poco ha ido en aumento el número de jubilados que pasan la mañana deambulando por polígonos industriales en busca de alguna distracción. Se ha convertido en un fenómeno nacional creándose, incluso, verdaderos expertos de este nuevo bouyerismo de la tercera edad.
Es el caso de Luís Mariano Poveda, jubilado de la Renfe de 72 años. Que continúa echándose a la calle cada mañana a primera hora con el único encargo de volver a casa con el pan, a la hora de comer. Según nos cuenta “Al principio éramos cuatro gatos deambulando por el polígono industrial pero ahora nos juntamos casi 50”
El proceso siempre es el mismo: Grupos de jubilados se arremolinan a las puertas de las grandes fábricas en busca de la distracción que no suele tardar en llegar. “Siempre hay más movimiento a primera hora, coincidiendo con la entrada del turno de mañana, pero yo me vengo sobre las 8, ya desayunado porque, total, siempre suelen echar a alguien antes de la hora del bocadillo” explica Poveda quien insiste en aclarar. “Al pobre trabajador lo van a despedir igual y a nosotros nos hace mucho bien andar entretenidos con algo” Cabe destacar, en defensa de los aficionados a esta suerte de mofa de la desgracia ajena, que hay grupos de jubilados organizados que prestan apoyo moral y ayuda a los recién desempleados. La mayoría de los ancianos se aferran a esa labor social para justificarse y volver día tras día. “Además; cuando les dan la patada, algunos hacen unas cabriolas de lo más graciosas.”