Harto de los líos del PP, se mete monja y hace voto de silencio
Rajoy pasa de comentar la situación de su partido
Se sospecha que Cospedal es Pepiño Blanco disfrazado

Rajoy no puede más. Tramas de espionaje; tramas de cobro de comisiones; Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón en guerra abierta; Cospedal metiendo la pata cada vez que habla; la sombra de Aznar revoloteando, y encima su hijo Marianito amenaza con apuntarse a las Juventudes Socialistas. Total, que el líder del PP no quiere hacer declaraciones: "¿Para qué? ¿Para mandarles a todos a tomar por culo?"
Rajoy nos recibe en su nuevo alojamiento, un reco"Yo me meto monja y a vivir tranquilo. Mis oraciones, mi vino de misa, mi voto de silencio... eso sí que es vida". Entonces, ¿no piensa, como Cospedal, que todas las informaciones surgidas últimamente son filtraciones del PSOE para destruir al PP? "Probablemente", responde Rajoy, "y sólo cabe felicitarlos por el empeño, aunque no merece la pena. Ya nos destrozamos nosotros solitos. Y ahora disculpe, que tengo maitines".