Vídeo exclusivo que pone en evidencia al Primer Ministro italiano
Berlusconi estuvo al límite de la ley por el caso Eulana
Don Silvio encargó a la mafia velar porque Eulana siguiera viva «y que pareciese un accidente»
Ignoramos si en Italia sienten la crisis o aumenta el paro, y de hecho, si una epidemia se hubiera llevado a media población por delante tampoco nos hubiésemos enterado, porque desde hace un mes sólo había una noticia en el país que mantuviese ocupados por igual al gobierno, la iglesia y la población civil: Eulana Englaro, la mujer que llevaba el 50% de su vida en coma vegetativo, a un paso del sueño definitivo, pero dar ese paso le costó dios y ayuda. Los padres de Eulana, que trasladaron a su hija a una clínica suiza donde ayer se le practicó la eutanasia, estaban hartos de batallar contra un montón de cruzados que insisten en que aquí no se le da la eutanasia a nadie sin permiso del juez, del senado, del Papa o de cualquier otro funcionario desganado que ni la conoce ni pinta nada en el asunto, pero interviene por joder.
Desesperado por la lentitud de la vía legislativa —el Parlamento intentó tramitar una ley a toda prisa para que Eulana volviese a recibir alimento—, el presidente italiano Silvio Berlusconi temeroso de no llegar a tiempo, intentó recurrir a antiguos amigos. Quedar en deuda con ellos podría poner a su gobierno en apuros, pero... cualquier opción es buena antes que abandonar la causa y tener que ocuparse de algún problema de verdad.
