Unos manuscritos lo demuestran
Los espías pertenecían a la Consejería de Interior de la Comunidad de Madrid
Era lógico, si fueran de exterior habrían espiado en otras comunidades

Las notas escritas en los seguimientos y algunos documentos oficiales fueron escritos por la misma mano. Esta afirmación ha conseguido desmontar el prejuicio de que todos los espías utilizan últimas tecnologías: “Para comunicarse entre ellos utilizaban yogures vacíos unidos con un hilo”.
Estos documentos demuestran que los espías pertenecían a la Consejería de Interior de la Comunidad de Madrid: “Lo llamamos así porque da a un patio de luces, nada comparado con los balcones de la Consejería de Exterior”.