De la serie «‘El Jueves’ investiga: Qué fue de...»
Joselito: «¡La familia vuelve a estar unida!»
El niño de la Voz de oro nos invita a una reunión familiar con sus mellizos: ¡Ángel Cristo y Diego Armando Maradona!

El equipo de investigación de «Qué fue de...» vuela hoy a Argentina, ese país encantador que exporta bohemios tediosos e importa losers acabados de todas partes del globo. Nuestro destino: una quinta en la Patagonia donde nos ha citado nada menos que «El pequeño ruiseñor»: Joselito, el niño prodigio del cine español de los cincuenta y sesenta. Tras dejar los escenarios, la vida adulta de este icono infantil ha estado rodeada de brumas. Las escasas noticias le situaban de empresario en Angola, de mercenario en Costa de Marfil y de convicto en España. Hoy, sin embargo, las turbulencias quedan en el pasado mientras Joselito asiste a una reunión familiar a la que hemos sido invitados. Y la piadosa memoria, que guarda sólo los buenos momentos y olvida los tristes, nos empuja a cantar, mientras recorremos la pampa a bordo de una cafetera de alquiler, aquella copla inmortalizada por la Voz de oro: «Doce cascabeles tiene el Dos Caballos, por la carretera...»
Reencontrar a Joselito en su quinta de Río Negro ya es una alegría, pero reconocer a sus familiares nos deja sin aliento: no sólo ignorábamos que Joselito tuviera hermanos mellizos, sino que estos son igualmente célebres y nos despiertan la misma nostalgia: qué mayor sorpresa que encontrar en torno a la misma mesa a Joselito, Ángel Cristo y... ¡Maradona!
«Es cierto que no pasamos mucho tiempo juntos», nos cuenta el Ruiseñor: «Diego Armando se quedó acá en Argentina con papá después de que un observador del Boca Juniors nos ofreciera un pisito en Buenos Aires, pero yo por aquella época ya empezaba mis pinitos en el cine y me quedé en España con Ángel... sólo que él se unió al circo Los Muchachos y le perdimos de vista.» Tres niños con gran talento que no se parecían mucho, aunque ahora sean tan idénticos que no entendemos cómo no nos dimos cuenta. «Hemos tenido que vivir vidas diferentes para que las cicatrices nos hicieran iguales», filosofa Maradona. «Los tres hemos pasado mil aventuras, todos hemos tenido problemas con la ley y las drogas, hemos esclavizado y sido esclavos, hemos conocido el amor y el dolor, las mieles del éxito y las heces del fracaso... ¡Todo para poder estar reunidos hoy, los tres!» Es tan emocionante que nos unimos a ellos en un intenso abrazo que recuerda a una colisión planetaria, y acabamos borrachos y cantando boleros hasta las cinco de la mañana. Joder, sois cojonudos, joder. No cambiéis nunca. Joder.