La ceremonia se podría celebrar en un descampado
La crisis llega a los Oscar
Pe: "Me da igual dónde se celebre. ¡Yo quiero mi Ojcaaaar!"

La crisis no perdona ni al glamour: los gastos se han recortado en los Oscar. Se han reducido las fiestas de las productoras, los regalos a los invitados y por no haber, ni habrá ni chistes en la ceremonia. En Hollywood intentan mantener el secreto sobre el contenido de la misma, en teoría para aumentar la expectación... o porque va a ser tan cutre que les da corte contarlo.
Fuentes próximas a la Academia de Cine nos han confirmado que todavía no han pagado el alquiler del teatro Kodak, de modo que tal vez tengan que entregar las estatuillas en un descampado de Los Angeles, sacándolas de una furgoneta. "O tal vez las enviemos contra reembolso", nos cuentan, "o nos juntemos todos en Nueva York, en el local donde toca Woody Allen y las repartamos allí. Ese viejo cabrón se va a tragar los Oscar por una vez en su vida".
Los trajes de las estrellas ya no serán obras únicas de los mejores diseñadores. Scarlett Johansson vestirá de El Corte Inglés, Kate Winslet llevará un Carrefour y Cate Blanchett, estirándose mucho, lucirá un Zara de la pasada temporada. Nuestra Penélope Cruz brillará con un chándal de mercadillo, pero asegura que no le importa. "Así puedo esconder mejor la recortada. Y como no me den el premio pim pum adiós ganadora y adiós Kate Winslet".