Más telemárketing que nunca
Contestar una llamada telefónica puede ser más peligroso que contarle un secreto a María Patiño
Los números no salen en las grandes compañías de servicios, y aquellas empresas que no optan directamente por engrosar sus facturas impunemente han empezado a diseñar agresivos planes de marketing. La estrategia a seguir es clara: quien descuelgue el teléfono debe comprar algún servicio que no necesite antes del primer minuto de conversación y, si el infeliz no tiene la sensatez de colgar rápidamente, algún servicio adicional.
La asociación de usuarios del Palmar de Troya ha dado la voz de alarma: ante el acoso de algunos teleoperadores y con tal de que cese la presión, ya se han dado casos en los que abrumados consumidores nombran herederos universales a sus compañías de servicios.