Le hacen una colonoscopia con la manguera del jardín
Cuando el médico se disponía a regar las plantas de su balcón se dio cuenta del error: “Encendí el grifo y oí al paciente decir ¡Ay!”

Cuando el paciente acudió para hacerse una colonoscopia le advirtieron que era una prueba incómoda, por eso no se sorprendió con las primeras molestias. El médico que le atendió le explico que había observado mariposas en su estómago: “Como estoy enamorado, me pareció normal. Ninguno caímos en que el tubo con la cámara estaba enfocando a las flores del balcón. Lo que yo tenía dentro era la manguera para regarlas”.
Tras la equivocación, se descubrió que el doctor llevaba meses con miopía, pero nadie se lo había diagnosticado. El paciente entendió entonces, toda la confusión: “Esa fue la razón, también, de que me introdujese la manguera por la boca, a pesar de haberme pedido que me diese la vuelta”. El médico trato, sin éxito, de excusarse: “No es mi culpa si ese hombre era tan feo como un culo y además fue a mi consulta sin afeitar”.