Reacción del Vaticano ante el caso de la monja transexual
En un giro inesperado, Benedicto apoya al romano que quiere cambiarse de sexo para entrar en un convento
El ciudadano italiano que pretende someterse a una operación de cambio de sexo para, convertido en mujer, hacerse monja y clausurarse en un convento (ya hablamos de él aquí), no ha encontrado más que obstáculos en su camino: ni su parroquia ni el obispado se han ofrecido a ayudarle.
Y eso que su alejamiento de la realidad, al pensar que la iglesia romana acogería con los brazos abiertos a una monja transexual con los puntos aún puestos, parecía indicio de su ferviente religiosidad. Pero la sorpresa la ha dado el Vaticano mismo, que contra todo pronóstico se ha mostrado favorable a que el soñador en cuestión satisfaga su vocación religiosa y sexual. ¿Se divisan (por fin) cambios en la inflexible iglesia católica?