Reino Unido pagará el psicólogo a ciudadanos “depres” por la crisis
Aquí en España, Zapatero y Corbacho están a favor de copiar la medida, pero Solbes se opone tajantemente
El Gobierno del Reino Unido destinará 13 millones de libras (14,5 millones de euros) para pagar los servicios terapéuticos a los ciudadanos que sufran problemas psicológicos, como depresión o ansiedad, como consecuencia de la crisis económica. Unos 3.600 terapeutas y cientos de enfermeras atenderán a los deprimidos en oficinas de empleo y ambulatorios. También se habilitará una línea especial de teléfono.
El ministro de Sanidad, Alan Johnson, ha dicho que “si alguien está desanimado tras perder su trabajo, la mejor solución es otro empleo, pero en ciertos casos, la depresión y la ansiedad pueden ser una barrera para que lo consigan”. Y estas palabras son las que han animado a Zapatero a copiar la medida en España. “Celestino”, le ha dicho al ministro de Trabajo, “¿no será que los tres millones y medio de parados que tenemos no encuentran trabajo por culpa de esa barrera que les crea la depresión y la ansiedad?”. “Ya te digo”, le ha contestado Corbacho. “Es que si es eso", ha continuado ZP, "¡a ver de qué nos sirve el que cada día lancemos media docena de planes anticrisis!”. Esta medida tiene, además, una ventaja: siempre se puede decir que no se crea empleo porque los parados no responden al tratamiento psicológico y siguen con esa barrera que les impide encontrar un nuevo curro.
Pero en esto ha llegado Solbes y ha dicho que, dada la tasa de paro que hay en España, se necesitarían muchísimos más psicólogos que en el Reino Unido y, con todo, los parados irían a una lista de espera, porque los psicólogos no darían abasto: a diferencia de los médicos de cabecera, no iban a despachar a cada paciente en cinco minutos, ya que la psicología es una especialidad mucho más lenta. Es decir, que los desempleados se iban a deprimir aún más, sabiendo que no les iban a pasar consulta en dos años y medio. “Y, además”, ha concluido Solbes, “la medida costaría una huevo y la yema del otro, y no me queda presupuesto”. “¡Este Pedro, siempre chafándome las ideas!”, ha exclamado ZP. “¡Me tiene harto! ¡Cualquer día lo ceso!”, ha añadido. “¡No caerá esa breva!”, ha dicho el ministro de Economía.