Pactan un ‘posado-robado’ con el monstruo del lago Ness
Donde no llegaron biólogos de todo el mundo, llegarán fotógrafos del ‘Interviú’

Científicos, pseudocientíficos y simples lunáticos de todo el globo habían intentado sin éxito hacerse con una prueba gráfica de la existencia de Nessie, el supuesto monstruo (para algunos, un dinosaurio trasnochado) que habita en el lago más famoso de Escocia. Pero la criatura demostró ser muy esquiva, y hasta ahora las pruebas nunca pasaron de contraluces mal definidos donde quien le pone ganas ve un ictiosaurio y quien no se las pone ve un gato ahogado.
Esta situación podría terminar gracias a la intervención del fotógrafo Nico Narváez, alias Nikon, nuevo fichaje de la revista National Geographic que anteriormente trabajó en Interviú. Narváez está aplicando a la criptozoología las técnicas aprendidas en la prensa cardiovascular. «En la farándula española, cuando un famosete se empeña en evitar las cámaras, siempre se hace lo mismo: pagarle para que se esté quieto», explica Narváez. «Todo el mundo tiene un precio. Nessie también. Concretamente, su coste es un siete en una escala del cero al diez, donde el diez sería el abominable hombre de las nieves y el cero es la plasta de Ana Obregón, que sale en la foto incluso después de echarla a patadas.» Narváez pactó un posado-robado con el representante del monstruo —«afortunadamente, le conozco: es el mismo que lleva a la chica fantasma de la curva en la N-II»—, y el resultado saldrá publicado in extenso próximamente.
Se estima que la «salida del armario» de Nessie perjudicará gravemente a la industria turística en torno al lago Ness. Patrick Kilpatrick, dueño de una tienda de cebo para dinosaurios y de película fotográfica para fotos extra-borrosas, ya ha denunciado a National Geographic y al monstruo mismo, por buscarle la ruina. «Si ahora se deja hacer fotos, se dejará enviar una notificación judicial, supongo», rezongó el escocés.