Zapatero dará la patada a varios ministros después del G-20
"¡Noooo, al paro noooooo!", claman los que sospechan ser los elegidos
Fuentes bien informadas (vamos, digo yo) comentan que José Luis Rodríguez Zapatero estudia remodelar el gobierno después de la Cumbre del G-20. El presidente considera que varios ministros están más quemados que el pico de una plancha y piensa que, tras los discutibles resultados de las autonómicas gallegas y vascas, la sociedad está demandando una respuesta más firme ante la crisis económica o, al menos, una respuesta ante la crisis económica.
"Si Rajoy se ha consolidado con la que le está cayendo, es que algo estamos haciendo mal", dice Zapatero. "Sí, sí, jefe, qué sabias palabras, jefe", dicen todos los ministros, que se ven con la soga al cuello. ¿Y quiénes son los candidatos a la patada? Zapatero es insondable, pero todas las quinielas apuntan a Solbes. Básicamente, porque se pasa todos los Consejos de Ministros dormitando, con una sonrisa beatífica, vestido con una camisa hawaiana, los pies encima de la mesa y un billete del Inserso para Benidorm estratégicamente colocado encima de la mesa.
Otros nombres que se barajan, según la Cadena Ser: la mismísima vicepresidenta De la Vega (una de las pocas que no dice "genial, jefe", cada vez que habla Zapatero), o Magdalena Álvarez, que se ha atrincherado en su despacho y se ha pegado el culo a la silla con cinta americana.
En general, los ministros están desesperados. "¿Qué vamos a hacer en el paro? ¡No estamos cualificados para entrar en un mercado laboral tan competitivo como el de ahora! ¡Sólo somos ministros!". Dios y Zapatero dirán que ocurre, y El Jueves se lo contará.