Los obispos son unos linces a la hora de atacar el aborto
“¡Qué susto!”, ha exclamado Rajoy. “¡Creí que eso era una cría de Jaguar!”. ZP, por su parte, acoge muy bien esta campaña
Los obispos se han pasado varios miles de pueblos, con esas vallas contra el aborto en las que aparece un lince protegido y un niño de un año o así, gateando y pidiendo la misma protección que el animal que tiene al lado. Unos linces, los señores obispos, haciendo comparaciones. Además de las vallas, que se colocarán en 37 ciudades españolas, han hecho 30.000 carteles para distribuir en parroquias y centros católicos, y 8 millones de dípticos informativos, o sea, que se han gastado una pasta. Se nota que les van bien los ingresos, vía declaraciones de la Renta. ¡Para esto quieren el dinero!
La campaña ha sido muy bien recibida por el Gobierno, en concreto por su presidente. En serio, hemos llamado a ZP y nos ha dicho: “Ya echaba yo de menos que los obispos montaran un buen pollo, para ver si lo de la crisis pasa a lo que representa un segundo plano”, y a continuación ha añadido que espera que la Iglesia convoque diversas manifestaciones en Madrid, con linces y todo. En cuanto a la valoración que hace el PP, todavía no la sabemos. En el partido están esperando a que Rajoy se reponga del tremendo susto que se ha llevado, al contemplar una de estas vallas. Nada más ver el lince, el líder del PP ha creído que se trataba de una cría de Jaguar, o sea, de un Jaguar utilitario, y así se lo ha dicho a María Dolores de Cospedal. Luego ha sufrido un mareo, con pérdida de conocimiento durante unos segundos. En estos momentos se recupera satisfactoriamente, aunque Esperanza Aguirre ha comentado (dicen que en broma, pero vete tú a saber), de darle otro susto, “para rematarlo”.