Las confesiones del Papa (II)
¡Descubre quién pasa hoy por el confesionario de Su Santidad!
Políticos corruptos, empresarios sin escrúpulos, banqueros que pasaban por allí cuando estalló la crisis... Ningún culpable resiste al impulso de arrodillarse frente al papa Benedicto y abrir su corazón. Porque Su Santidad es justa y misericordiosa, porque irradia bondad y perdón, porque comprende a los pecadores y sus deslices... a veces, demasiado, incluso.
¿Qué deleznable pecador hallará hoy la redención de la mano del confesor favorito de El Jueves? Una piruleta de sobrasada para quien reconozca la voz tras la cortina.