Se busca a la Jade Goody española
La muerte, la última frontera (o no)
Algunas cadenas de televisión españolas están empezando a comprender que no se puede vivir indefinidamente de ir retratando y dando bola a un puñado de ex presidiarios mangantes, victimas de hostia y demás especimenes odiosos. Este repentino cambio de orientación no responde a que los ejecutivos de las cadenas hayan dejado de ver a la audiencia como trozos de carne – más o menos hecha – desparramados en un sofá frente al televisor, no. Viene motivado por las enseñanzas de los medios británicos que han ido aun más allá, retransmitiendo los últimos días de una enferma terminal. El resultado ha sido abrumador. Todo el planeta – y parte del universo, gracias a la televisión por satélite – sabe quien fue Jade Goody mientras que nadie, más allá de la Línea de la Concepción conoce a Violeta Santander. La prensa especializada española, aprendiendo de sus errores ha decidido ponerse las pilas y apostar por este nuevo formato aun por explotar. Los castings ya han empezado y hay un montón de famosotes dispuestos a morir – literalmente – con tal de seguir saliendo por la tele. Si el formato logra consolidarse, saldremos ganando todos.