Los Mossos no son tan malos
A una juez que iba bebida e intentó «no soplar», no le atizaron con la porra ni una sola vez
Nos hemos enterado por El Mundo del caso de una juez que intentó en una carretera catalana no realizar el test de alcoholemia, alegando su condición de magistrada. Y, encima, amenazó a los policías.Si los Mossos fueran tan malos como se dice, la cosa habría transcurrido más o menos así:
-Ustedes no saben con quién están hablando, ¿eh?
-Ni usted tampoco, señora. Aquí mi compañero ocupa el puesto quinto en el «top ten» del reparto de hostias, y yo el segundo. ¡Sople, le digo!
-¡A mí no me grite, que soy juez!
-¡¡Sople, collons, y no me haga perder la paciencia!!
-Señora, yo que usted haría caso a mi compañero, que es de porra fácil y sopapo ligero.
-¡A mí no me amenacen, que me he quedado con sus caras por si alguna vez los veo por mi juzgado!
Sin embargo, que se sepa, los policías no perdieron los nervios en ningún momento, hasta que la señora juez acabó soplando por las buenas (dio 0,48, casi el doble de lo permitido), y se limitaron a multarla.
Ahora, el Consejo General del Poder Judicial estima que cometió una falta leve, y el caso ha pasado al Tribunal Superior de Justicia catalán. Podemos criticar a la Justicia, pero en ningún caso a esta juez, no sea que venga la socialista Trinidad Jiménez y nos tache de machistas.