Los banqueros, acojonados ante posibles ataques del personal rabioso
Algunos ejecutivos de AIG se camuflarán en un convento de clausura, hasta que escampe un poco
Según ha informado la CNN, un grupo de vándalos ha atacado en Edimburgo la casa del ex director del Royal Bank of Scotland, Fred Goodwin. Parece que no había nadie dentro porque la familia huyó al publicarse que Goodwin cobraba un millón de dólares de pensión anual, tras haber llevado al banco a la ruina. «¡Y a quién se le ocurre publicar esto, cojones!», protestó el abuelo, que un día antes, por lo visto, abandonó a toda leche la casa, en silla de ruedas, y ahora está en paradero desconocido.
Tras este suceso, el acojone ha empezado a cundir entre los directivos de numerosas entidades financieras y grandes empresas. En EEUU, algunos ejecutivos de AIG (aseguradora famosa por sus millonarias primas) han recibido amenazas de muerte, mientras la policía británica advierte de un posible «verano de rabia» en Europa. «¿Pero contra la rabia no hay vacuna, oiga?», ha preguntado el presidente de una multinacional. «Sí, pero no para esta variante», le han aclarado.
La consigna de las empresas a sus empleados es que pasen inadvertidos y no usen el logo de su compañía. De hecho, en Nueva York se sospecha de un «pizzero» que es, en realidad, un ejecutivo de AIG que no ha devuelto un solo centavo, y el tío hasta se ha hecho la cirugía estética. Otros ejecutivos de esta aseguradora han decidido camuflarse en un convento de clausura, hasta que escampe un poco.