Despido en directo
La tele realidad llega a los informativos
En lo que llevamos de crisis económica las audiencias televisivas se han disparado – algo hay que hacer cuando no hay nada que se pueda hacer – pero los ingresos por publicidad han descendido notablemente. Hasta no hace mucho, las televisiones entendían la programación como periodos de relleno entre bloque y bloque de publicidad pero la cosa ha cambiado y por fin los altos ejecutivos de las cadenas se han decidido a ofrecer espectáculo. Por desgracia, el concepto de espectáculo de los altos ejecutivos de las cadenas es muy similar a lo que suele hacer la gente en el lavabo, acompañada de un buen libro.
Buena prueba de ello son los informativos. Tras verlos continúas igual de desinformado, has perdido media hora larga y solo obtienes un amargo regusto de boca y muchas ganas de coincidir con alguien en el ascensor para comentar «lo mal que está todo».
Esta apuesta por el espectáculo no tiene marcha atrás por lo que, cuando no hay noticias lo suficientemente impactante se fabrican en un momento y en directo abriendo nuevos caminos a la tele realidad.