España se plantea enviar guardias civiles a Afganistán
Pararán a los ciudadanos que vayan en burro al saludo de: «Buenos días, caballero»

El envío de guardias civiles a Afganistán sólo depende de la protección de los agentes. Ya han comenzado las primeras pruebas para ver cómo reaccionarán los lugareños: «Me acaba de parar un agente para preguntarme si consumía algún tipo de droga», explicó uno de ellos: «Pero aquí ninguno nos drogamos, sólo consumimos opio, hachís y cus-cus, pero todo legal».
La Guardia Civil, por su lado, seguirá con su modus operandi habitual: «Tenemos la orden de despedirnos de los ciudadanos igual que lo hacemos en España». Este método no ha convencido a las autoridades del lugar, que lo tachan de absurdo: «El agente se despidió de un anciano que iba en mula diciéndole que condujera con precaución».