La entrevista exclusiva de eljueves.es
ZP: «Me habría gustado llegar virgen a la cumbre del G-20»
El Presidente se ha quejado al Banco de España y a Solbes por no retrasar la intervención de CCM una semana

Estamos en el Palacio de la Moncloa para entrevistar al presidente del Gobierno, y hay por aquí unos técnicos con unos cables jodiendo la marrana. ¡Oigan!, ¿pueden irse un rato a tomar café, que tenemos que hablar con el Presidente?
Zapatero: ¡Lo que representa un respeto, oiga! ¡Que me están a-rreglando el teléfono secreto con Obama!
eljueves.es: ¡Ah!
ZP: ¡Teléfono rojo, volamos hacia el G-20! Je, je...
EJ: Ya. Bueno, ¿pero se pueden largar un momento o no?
ZP: ¿Cómo los vamos a echar? ¡Que son de la Casa Blanca, no de la Te-lefónica!
EJ: ¿Y qué pasa? ¿Que le habían cortado la línea por falta de pago?
ZP: Eeeh... no exactamente... Estaba averiada... La puso Aznar, pero, como Bush no me llamaba, se es-tropeó... Ya se sabe lo que ocurre con lo que no se usa...
EJ: Bueno, vayamos al grano, y a ver si esta gente no hace mucho ruido... ¿Con qué ánimo va a la cumbre del G-20 en Londres?
ZP: Voy lo que representa muy a-nimado. La cumbre de Londres es lo que representa muy im-portante. Es cierto que me habría gustado pre-sentarme virgen, pero la cosa no ha podido ser.
EJ: ¿Perdón?
ZP: Me refiero al sistema fi-nanciero español. Habría sido muy im-portante que yo me hubiera pre-sentado como el único pre-sidente sin una sola in-tervención bancaria.
EJ: Pues ha sido por muy po-quito, ¿eh? Perdone, es que me estoy con-tagiando, quiero decir por muy poquito.
ZP: No se preocupe... Habría sido muy im-portante que Fernández Ordóñez y Solbes hubieran retrasado lo que representa la in-tervención de Caja Castilla La Mancha una semana, tan sólo una semana, pero los ca-brones aprovecharon que yo estaba en Chile y me jo-dieron el plan. ¡Ya me he quejado ante ellos! Ahora voy con una mancha... ¿me pilla el chiste?
EJ: No.
ZP: Con la mancha de la Caja de Castilla la ídem...
EJ: ¡Ah!
ZP: Pues eso, que ahora voy a Londres con la vir-ginidad perdida, cuando me podría haber presentado in-maculado.
EJ: Si no se hubiera ido a Chile, a lo mejor el Banco de España no...
ZP: Es que Sonsoles se fue a París unos días a cantar una ópera y me dejó de rodríguez...
EJ: ¡De Rodríguez Zapatero!
ZP: ¿Esto es en venganza por el chiste mío anterior?
EJ: Más o menos.
ZP: Bien, pues como estaba solo en casa me dije, «¿qué hago yo ahora?». Y decidí volar a Chile, que había una cumbre de no sé qué, a ver al vi-cepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.
EJ: ¿Y le ha merecido la pena pegarse más de 30 horas de viaje para ver a Biden?
ZP: Pues sí, porque me tenía que explicar lo que habíamos hecho en Ko-sovo, ya que entre Chacón, Mo-ratinos, Ber-nardino León y los em-bajadores en la OTAN y en Washington, cada uno diciendo una cosa, me habían hecho lo que representa la pi-cha un lío.
EJ: Estábamos con lo de la cumbre del G-20...
ZP: Sí, y, como le digo, dicha cumbre es muy im-portante. Ya le contaré a la vuelta. Y ahora le dejo, que tengo prisa... Ah, una cosa... ¿Usted sabe inglés?
EJ: Me defiendo.
ZP: ¿Por qué no le dice a estos técnicos que me pongan un supletorio en Doñana? ¡Es que no me voy a tirar aquí toda la Se-mana Santa, pendiente del teléfono, por si Obama me llama!
EJ: ¿Pero usted cree que los teléfonos secretos pueden tener supletorios?
ZP: ¡Ah, no sé! Pero por pre-guntar...