Mal rollo
Pataditas entre Sarkozy y Obama en la cena del G-20
Zapatero intenta mediar, y derrama todo el flan en el escote de Merkel

Buena educación, buenas maneras, acercamiento de posturas (¿qué significará eso?), pero el mal rollo entre Sarkozy y Merkel por un lado y Obama por otro es evidente.
Durante los entrantes, Sarkozy no paró de mirar a Obama, y, cogiendo un colín, barrita de pan o pico de considerable longitud, se señalaba a sí mismo, aludiendo acaso al tamaño de su miembro. Zapatero en un intento de hacerle un poco la pelota, comentó: «¿Es cierto lo que dicen de los negros?». Pero la mirada asesina de Obama le hizo callar.
Durante el primer y el segundo plato, las hostilidades pasaron al terreno físico, con numerosas patadas bilaterales entre los mandatarios europeos y el americano. Zapatero recibió alguna y, malinterpretando el mensaje, supuso que Obama trataba de hacer piececitos. El intento de corresponderle casi acaba en desastre, cuando Obama descubrió el dedo gordo de Zapatero bordeando la ropa interior de su señora.
Las sutilezas terminaron en los postres. Cuando Obama dijo «este petit four es delicioso», Sarkozy no pudo aguantar más y dijo «vas a ir con indirectas a tu puta madre», y añadió, «¡menos discursitos y más política común, hijo de Satanás!»
En ese momento Zapatero intentó interponerse y derramó su flan en la parte delantera de la mandataria alemana. Esperemos que hoy se arreglen las cosas.