Conclusiones del G-20: broncas y billones (con be)
El camino hacia el acuerdo no tuvo pocos baches, como demuestra este vídeo casi auténtico
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La reunión del G-20 acabó ayer en Londres con un final made in Hollywood, por lo espectacular, más que nada: 1,1 billones con be —todos los locutores lo dicen así— de dólares para echar una mano a los que tengan deudas más gordas, espolear el crédito y dar alegría al comercio. La reunión, pese a una conclusión satisfactoria, no ha estado falta de encontronazos. Lo cual tiene su lógica: las economías más poderosas del mundo no han llegado a serlo a base de acuerdos, sino más bien yendo a la suya y repartiendo puñaladas a sus vecinos. En El Jueves, que a veces nos da la vena de la investigación, introdujimos una cámara camuflada como una cafetera Nespresso, tan lograda en su diseño que, sin querer, acabamos colándoles una cafetera de verdad, la que tenemos en redacción. Nos quedamos sin vídeo y encima los muy cabrones nos agotaron las tarrinas rosas; pero de haber conseguido el vídeo y saber cómo se vivió la cumbre, habríamos obtenido algo así.