¿No se habían enterado?
Mañana, cambio de ministros, señores
Zapatero cambia para que no se note la crisis... Es decir, para acabar con la crisis... Bueno, las dos cosas.

No es oficial, pero todos los periódicos lo dicen, así que, como sea mentira, menudo papelón: el martes o el miércoles cambia el Gobierno. No es que vaya a mandar Mariano, o Cayo Lara, es que los ministros gastados van a la basura (con una pensión estupenda, eso sí) y los nuevos estrenarán carguito.
Aunque eso de nuevos es relativo, porque muy nuevos Manuel Chaves y Pepe Blanco no son, claro. Pero al menos son aptos y nos van a sacar de la crisis... No, en serio. ¡Qué cojones, si no nos animamos nosotros, ¿quién nos va a animar?! ¿Obama? A lo que íbamos.
Como probablemente ya lo hayan leído, lo liquidaremos rápido: Elena Salgado será vicepresidente económica y, sí, es apta para ello: es licenciada en Económicas, sabe un rato de números, ya estuvo en el Ministerio de Economía, no se duerme en los Consejos de Ministros –a diferencia de su predecesor– y sabe más del tema que Zapatero (aunque eso no es un mérito descomunal). Esta noticia parece confirmada, ya que Solbes ha reservado plaza para el próximo viaje del Inserso a Benidorm.
Manuel Chaves será vicepresidente de la cosa autonómica, Pepe Blanco entra y Magdalena Álvarez sale, pueden creerlo. Así que la noticia histórica no es que cambie el Gobierno, ni que el número de vicepresidentes esté creciendo de una forma alarmante... ¡la noticia es que Chaves deja de ser presidente de Andalucía!
Zapatero no ha querido confirmar ni desmentir la remodelación. De hecho, en las últimas horas sólo es capaz de decir «Obama, amigo, amigo, Obama», sonriendo e incluso babeando.