EE. UU. levanta restricciones
Fidel Castro dice que Cuba no pedirá limosna, pero si cae algo...
Pide a Obama un «cambio de ritmo» en el camino hacia el fin del embargo, «a ver si da tiempo a que lo vean mis ojos»

Obama ha levantado las restricciones para viajar a Cuba y enviar dinero y regalos a los cubanos. ¿Quiere esto decir que el presidente de Estados Unidos va a poder coger el avión a la isla y obsequiar a Fidel Castro con un chándal nuevo primavera-verano? También, pero lo principal es que los estadounidenses van a poder viajar a Cuba sin límite alguno para ver a los familiares que allí tengan y enviarles ayudas.
Nada más enterarse de esta decisión histórica, Fidel se ha levantado (no sin esfuerzo), muy digno él, y ha dicho que «Cuba no extenderá la mano para pedir limosna», aunque fuera de micrófono ha añadido que «no obstante, si cae algo, lo mismo lo cogemos». La consigna del comandante podría ser entonces: «Hermanos, es triste pedir, pero más triste es no pillar lo poco que nos den».
Finalmente, Castro ha lamentado que este gesto de Obama no suponga, de momento, el fin del embargo, y ha pedido al presidente de EE. UU. un «cambio de ritmo», que diría Zapatero, «a ver si da tiempo a que dicho fin lo vean mis ojos».
En cambio, lo que ha lamentado Raúl Castro es que «el mariconzón de mi hermano esté todo el día chupando cámara y robándome el protagonismo, ¡que el presidente soy yo, coño!».