Los ministros curraron en Semana Santa, por la crisis
«Pero no se nos ha ocurrido nada», añade pesarosa Salgado

Las órdenes de Zapatero fueron claras: «Aquí todo el mundo, currando durante las vacaciones, que hay que salir de la crisis y no hacer gasto. Además, Madrid es una delicia en Semana Santa». Dicho esto, se fue a una finca de Toledo, a trabajar en Deporte, es decir, ver al Barça tomándose una cervecita y unas olivillas.
«¿Pero cómo vamos a tomar medidas contra la crisis en plena Semana Santa?», objetó uno de los ministros a la vicepresidenta De la Vega. «¡Si está todo cerrado! Si llamamos a las empresas, nos va a salir un contestador automático». «¿Y qué hostias hago yo?», añadió González-Sinde. «Ya me diréis lo que puede hacer contra la crisis una ministra de Cultura». «Lo importante», aclaró De la Vega, «no es hacer nada, sino dar ejemplo a los españoles».
El caso es que ministras y ministros reaccionaron con valentía y sacrificio, menos Chaves, (que, como está mayor, no se entera, o tal vez se entera demasiado bien) que se fue a la playa y hubo que enviar a los GEO a buscarle.
En todo caso, los pobres ministros han estado trabajando para nada, porque, cuando hemos vuelto, la crisis todavía estaba aquí. «No ha estado tan mal», nos comenta Chaves. «Yo me he instalado una piscina de esas de niños en el despacho, y me lo he pasado bastante bien».