Caso Yak-42
¡El juez calvo deja declarar a los forenses turcos!
Los forenses matizan sus palabras: «El general español no estaba muy borracho, sólo un poco taja»
Gómez Bermúdez, el juez del 11-M, el que parece una mezcla de Yul Brynner y Andrés Montes pero con mucha mala hostia, accedió al fin a que los forenses turcos encargados de la identificación de las víctimas del Yak-42 declararan en la Audiencia Nacional.
Los forenses se ratificaron en sus palabras: los mandos españoles se llevaron los restos sabiendo que al menos 30 de los cuerpos todavía no habían sido identificados. Y sí, el general Navarro estaba un poco pedo, pero no tanto como para no saber lo que hacía. Les dijo, siempre según los forenses: «oche, moromieldas, dejarlo ya, cagonelcopón, que, como no me lleve los fiambres a España cagando leches, me cae un paquete que no veas. A ver, déjame. Ese hueso es del cabo y ese diente, del sargento. Si, total, no van a protestar».
¿Obró el general bajo las órdenes de la superioridad hondureña? ¿Por propia iniciativa? En cualquier caso, es hermoso ver que los militares españoles tienen tal celo por cumplir con sus labores que no les importa llevarse mezclados los huesos de sus compañeros.
Por otra parte, seguimos a la espera de las declaraciones de Trillo.