Arte en el Bernabeu
El Madrid remonta, y Pepe baila un zapateado sobre Casquero
El juego del Madrid podría ser considerado como una enfermedad psíquica

El Real Madrid ganó al Getafe 3-2 en un partido rrraro, rrraro, rrraro. Cuando los periodistas estaban terminando sus crónicas con «se acabó la Liga», Higuaín marcó el gol de la victoria, obligando a los pobres plumillas a borrar el final y darle a mayúsculas+F7 para buscar sinónimos de «locura» y «demencia».
La cosa empezó a ponerse extraña cuando el árbitro pitó un penalti del central madridista Pepe sobre Casquero, y Pepe comenzó a bailar, también sobre Casquero. Es decir, que se lio a darle patadas cuando estaba en el suelo. «No sé qué me pasó», dice el defensa, «no fue una protesta por el penalti. Creo que, como nuestro juego es más bien prosaico, tuve la necesidad inmediata de expresar mi arte. Supongo que la proximidad de las finales de Fama influyó en mi ánimo».
Inmediatamente, tal vez influido por el baile, Casquero lanzó el penalti a lo Panenka, es decir, como lo lanzaría Panenka hoy día, con 61 años, a 2 kilómetros por hora. Luego marcó Higuaín, y los llevaron a todos al manicomio. Sin duda, la huella de Ramón Calderón ha quedado firmemente impresa en este equipo.