Hostia, qué susto
Accidente leve en la nuclear de Garoña
«Todo bien», dicen el Consejo de Seguridad Nuclear, «pero si les empiezan a salir dos cabezas o tentáculos, acudan al médico»
Leemos en los periódicos (no hemos querido acercarnos) que un problema en el generador principal de la central de Garoña, al norte de Burgos, ha obligado a una parada momentánea del reactor. El señor Montgomery Burns, del Consejo de Seguridad Nuclear, nos ha tranquilizado: «Esto es normalísimo, hombre, no pasa nada. Eso sí, se podía haber liao parda».
«No ha habido ni habrá riesgo para los trabajadores ni la población, y el problema del generador ya ha sido arreglado... ahora bien, si alguien sabe cómo contener una fusión de reactor nuclear, que se pase urgentemente por Garoña... Es broma, es broma», añade riendo, «es que soy un gran fan de Aterriza como puedas».
La central de Garoña cumple 40 añitos, y antes del mes de julio el Gobierno habrá de decidir si le prorroga la licencia. «Ya es mala suerte que esto pase justo ahora, porque da una impresión equivocada de la energía nuclear», dicen en el Consejo. «Quitando lo de los residuos que duran miles de años, el riesgo de Síndrome de China, el precedente de Chernobil y las mutaciones incontroladas, es la energía más ecológica y menos contaminante que existe. Bueno, está la solar, pero con la nuclear no corres el riesgo de insolación».