eljueves.es revela una conversación entre ambos
Ya se sabe a quién quiere Camps con el otro huevo: a Rajoy
Sólo el líder del PP defiende «absolutamente» al presidente valenciano. Una mayoría en el partido le considera «muerto políticamente», y sólo discute «la fecha del entierro»

Ayer nos enteramos de que el presidente valenciano, Francisco Camps, «quiere un huevo» a El Bigotes. ¿Y por qué no los dos? Pues porque el otro lo reserva para alguien también muy especial para él: para el presidente del partido, Mariano Rajoy, su otro amiguito del alma. El líder del PP es el único que le defiende públicamente en el partido. Los demás dirigentes consideran que está «quemado», cuando no «muerto políticamente», y sólo hay discrepancias en fijar la «fecha del entierro», es decir, ¿tendrá que dimitir ahora o, simplemente, aguantará «momificado» hasta las próximas elecciones autonómicas, a las que ya no se presentará? Algunos líderes del PP tuvieron que leer lo de El País de ayer dos veces; otros, tres; otros, cuatro, y algunos todavía lo están leyendo.
A continuación, eljueves.es revela un resumen de la conversación que tuvieron ayer Camps y Rajoy, luego de que este dijera a los periodistas que sigue confiando «absolutamente» en él. ¡Que no va a ser siempre ese periódico el que dé las exclusivas!
Francisco Camps: Hola, cariño...
Mariano Rajoy: Por favor, modérate, que podemos estar «pinchados»...
FC: ¡Ya qué más da, de perdidos al río!
MR: ¿Has visto que he dicho en una entrevista en TV3 que «afecta a la inteligencia pensar que alguien se venda por tres trajes»? Y quien dice por tres, dice por veinte.
FC: ¿Me estás llamando tonto, presidente?
MR: Tal vez el tonto sea yo por defenderte. Pero, dime, ¿qué más sorpresas nos depara El País? Si El Bigotes realmente te gusta, ¿por qué no lo asumiste desde el primer momento?
FC: Verás, yo...
MR: Quiero decir que es mucho más defendible una pasión que un cohecho.
FC: ¡Pero presidente!
MR: Si al final estamos sólo ante una relación amorosa, y no delictiva, la gente lo entenderá. El amor es ciego. ¡O no!
FC: Me sorprendes, querido presidente.
MR: No, chato, el que me sorprende eres tú a mí.
FC: ¿Me has llamado chato?
MR: No sé, me estarás contagiando. Tengo que terminar esta conversación, Soraya me mira raro, no sé si sospecha algo.
FC: ¿Me llamarás otra vez?
MR: ¡Ay, no sé! ¡Adiós!
FC: Adiós, amiguito, sigue defendiéndome a muerte.
MR: Lo intentaré, pero no te aseguro nada.