Sarkozy se confiesa a la prensa francesa
Ante la prensa española todo son buenas (y francesas) palabras pero se despacha a gusto ante sus compatriotas franceses
Ayer llegó en visita oficial a España Carla Bruni, acompañada de un señor más bien bajito y con aspecto de estar de mal café que resultó ser el Presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy. Los ilustres visitantes fueron recibidos por todo lo alto: Con banda de música, escoltados por unos señores de uniforme y muy seriotes y sin tener que hacer cola para recoger el equipaje, que es como suelen moverse por el mundo los ilustres visitantes.
Más tarde acudieron al palacio de la Zarzuela donde fueron nuevamente agasajados, esta vez por la familia real quién además, en una nueva muestra de la campechanería borbonesca, les dio de comer. Poco después, la Bruni y su marido, quedaron para tomar café con Rajoy – a estas horas aun se desconoce quien se hizo cargo de la cuenta – antes de desplazarse al Museo del Prado. La pareja disfrutó de su visita y recorrió decenas de salas a la carrera y en busca de un lavabo en el que deshacerse de un soufflé, tal vez demasiado osado, parte del menú de la Zarzuela. Acto seguido, se reunieron con el embajador francés y otros paisanos para comentar los últimos resultados de la liga de fútbol gala, antes de volver a cenar con los Reyes y por la patilla.
Todas estas visitas tienen algo enfadado a Sarkozy pues cree que se le está prestando más atención a su mujer que a él.