Rouco llama a Bono y le dice que se le va a caer el pelo por atacar al Papa
«¡Yo no he sido, monseñor!», le responde el presidente del Congreso. «¡Y el pelo, no, que me ha costado un huevo!»
Según informa hoy el diario ABC, el cardenal Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal, llamó ayer por la tarde al presidente del Congreso, José Bono, y lo primero que le dijo fue que no le llamaba como amigo («¡Hostiaj!», exclamó Bono), sino como máximo representante de la Iglesia en España, para quejarse por permitir una proposición de Izquierda Unida «que ataca al Papa».
¿Y qué dice esa proposición? Pues Gaspar Llamazares quiere que el Congreso de los Diputados condene las manifestaciones de Benedicto XVI de que el preservativo no previene el sida, sino que lo agrava.
Así que monseñor hablaba bien: no llamaba como amigo, sino como enemigo, como enemigo de la democracia. ¡Que es el Parlamento, oiga, váyase a protestar a sus púlpitos! ¡Qué envidia de Sarkozy, cuando dijo que era impensable que la Iglesia tuviera en Francia el mismo peso que en España!
Así que podríamos hacer unas risas con este tema, pero lo vamos a dejar, porque lo de los obispos ya no nos hace ninguna gracia, hombre. ¡Ya está bien!