Inmobiliarias y bancos se pegan por vender pisos
Con los bancos metidos en el negocio de las casas, las inmobiliarias bajan precios a lo bestia

«Los de los bancos son unos intrusistas», comentan los más recatados de los inmobiliarios. «Son unos hijos de puta», dicen los más sinceros. «Son unos intrusistas hijos de puta», dicen los más prolijos. La guerra inmobiliarias-banca está a punto de estallar.
La crisis ha puesto a las promotoras al borde del abismo. De pronto, se han encontrado con que España tiene un parque de viviendas capaz de contener a la población china multiplicada por dos; los que antes no podían comprar una casa ahora tampoco pueden; y encima, los bancos, que no conceden créditos a sus posibles clientes, les hacen competencia directa.
Desde la patronal inmobiliaria se lamentan: «¿Pero qué es esto de bancos vendiendo casas? ¿Es que acaso nosotros prestamos dinero? Obviamente no, porque no tenemos, pero, en caso de tenerlo, ¿lo prestaríamos? Jamás. Nosotros tenemos ética.»
De este modo, las promotoras se han visto obligadas a bajar los precios hasta un cincuenta por ciento (eso dicen ellos, que nosotros no lo hemos visto, ojo). Si eso no anima a los posibles compradores, pasarán a la fase dos: regalar las casas con la compra de un teléfono móvil o incluirlas como premio en los envoltorios de los Bollicaos.
Los bancos se defienden: «En tiempos de crisis, hay que diversificar el negocio; incluso estamos pensando desembarcar en la industria del puticlub. Es un negocio que está en la familia, por así decirlo».