Caso Gürtel
La gran inquietud cultural de Correa: El muslamen
Primero nos enteramos de la trama de corrupción, ahora descubrimos un escandaloso mal gusto
Francisco Correa, principal imputado en la presunta trama de corrupción que salpica al PP, podría resultar finalmente un filántropo. Según las últimas informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación, nos encontraríamos ante un mecenas de las artes que se pirra por las señoras de anatomía generosa y verbo escaso. Este podría ser el motivo que explicase su incursión en el mundo del espectáculo produciendo, en 2005, el musical Las corsarias, protagonizado por Marlene Mourreau, Malena Gracia y Rosanna Walls.
El espectáculo se estrenó en Barcelona, duró 3 días en cartel y apenas tuvo un centenar de espectadores, incluido el personal del teatro, así como el del propio musical. Algunos miembros del equipo artístico, protagonizándolo y todo, no llegaron a entenderlo. «¿Qué hacemos aquí?» fue una de las frases más comentadas entre bastidores.
La escasa repercusión que tuvo el musical en la escena cultural nacional no nos ha permitido encontrar ninguna crítica o imagen del espectáculo, pero hemos tenido acceso al casting de una de sus protagonistas.