«Mi papá... es líder mundial»
Las hijas de algunos presidentes discuten sobre cuál de ellos tiene más mando
Ser líder mundial es un trabajo duro. Siempre tienes que ir arreglado, no te puedes meter con las minorías y tienes que opinar sobre todo, y hacerlo de manera que parezca que sabes de lo que estás hablando. Es un trabajo muy sacrificado porque la oposición aprovecha cualquier desliz que tengas para ponerte a caldo. Por si todo esto fuera poco, apenas te queda tiempo para irte de cañas con los amigotes o estar con la familia.
Desde eljueves.es les proponemos que pasen más tiempo con la familia y menos gobernándonos. Saldremos ganando todos o, más concretamente, perdiendo menos.