«La entrevista del finde», por J. Becario
Ibarretxe: «López anulará nuestra identidad nacional y nos cambiará el Rh»
El ya ex lehendakari nos dice que no sólo va a abandonar la política, sino también el País Vasco, aunque no para siempre, pues volverá para salvarlo de los españolistas

Voy hablando con Juan José Ibarretxe mientras paseamos por las calles de Llodio, su localidad natal, porque ya no quiere saber nada de despachos. Ha abandonado la política, pero el berrinche que ha pillado aún no le ha abandonado.
eljueves.es: ¿No ha ido usted al médico?
Ibarretxe: ¿Para qué?
EJ: No sé, algún tranquilizante a lo mejor le vendría bien.
I: Mire, el mejor tranquilizante es el cariño de los vascos y las vascas. ¿No ve cómo me saludan todos y todas?
EJ: Es normal, estamos en su pueblo.
I: No es sólo aquí, es en todo el País Vasco. Los ciudadanos y las ciudadanas me quieren y me apoyan.
EJ: Pues entonces no entiendo cómo abandona la política. Seguro que esperaban de usted que se quedara como jefe de la oposición para luchar contra Patxi López y regresar cuanto antes al poder.
I: No me lo mencione que me sube la bilirrubina. Mire, en el Parlamento vasco no cabemos él y yo juntos. Me lo encontraría cada dos por tres. ¡Hasta para ir a mear!
EJ: Dicen que usted se ha pasado muchos pueblos al cuestionar la legitimidad del nuevo Gobierno vasco y que...
I: Es que ese tal López no puede gobernar durante mucho tiempo porque el PNV va a liderar las diputaciones, los ayuntamientos, las comunidades de vecinos, las sociedades gastronómicas, las asociaciones de padres de alumnos... ¡La hostia!
EJ: Pues todavía lo entiendo menos. Si va a liderar tantas cosas y va a volver pronto al poder, ¿para qué se va usted?
I: Para salvarme.
EJ: ¿Cómo?
I: Ese López quiere anular la identidad de los vascos.
EJ: ¿Ya no se va a llamar usted Juan José?
I: ¿Pero qué dice, hombre? ¡Me refiero a la identidad nacional!
EJ: ¡Ah!
I: De momento, ya ha anulado a Dios. ¿No vio cómo en su toma de posesión omitió lo de «ante Dios humillado»?
EJ: Una cosa bastante antigua, ¿no?
I: ¡Sí, señor, y a mucha honra! ¡El pueblo vasco es el más antiguo de Europa!
EJ: Habrá de todo, como en cualquier parte, supongo.
I: ¡Esto no es cualquier parte! ¿Usted cree en Dios?
EJ: No sé. A veces sí, y a veces no.
I: ¡Pero eso no es serio!
EJ: El otro día, cuando el gol de Iniesta, sí que creí.
I: ¡Cómo vibró la identidad catalana!, ¿eh?
EJ: ¡Y la de Fuentealbilla!
I: ¿La de dónde?
EJ: El pueblo albaceteño donde nació el jugador.
I: Con todos los respetos, no creo que allí tengan identidad nacional.
EJ: Se lo podemos preguntar... Pero no nos desviemos del asunto. Ha dicho usted que se va de la política para salvarse.
I: ¡Y también me iré del País Vasco!
EJ: ¿Cómo dice?
I: Baje la voz, que es un plan secreto. ¿No vio cómo en el PNV no intentaron retenerme cuando presenté mi renuncia como diputado?
EJ: Es cierto, parece que estaban deseando que se largara.
I: ¡Lo tenemos todo planeado! ¡López, además de anularnos la identidad, nos va a cambiar el Rh!
EJ: ¡Qué cabrón!
I: No lo sabe usted bien.
EJ: Pero para eso tendrá que cambiarles toda la sangre, ¿no?
I: Ahora ya no hace falta. Con las células madre la técnica es mucho más simple.
EJ: Ya.
I: Entonces, yo me iré del País Vasco y cuando el gobierno reaccionario españolista crea haber ganado la batalla, volveré por sorpresa con mi identidad a salvo y lo reconquistaré.
EJ: ¿Pero sabrá volver? ¡A lo mejor ya no lo reconoce y se pierde! Si va a estar todo tan cambiado...
I: No habrá ningún problema. ¡He dejado unos mojones que me guiarán! ¿Qué le parece el plan?
EJ: Hombre, en teoría parece bueno. Habrá que ver luego, en la práctica, si sale bien.
I: Saldrá, no lo dude. Ante Dios humillado, tendré las de ganar.