¡Fascinante!
Mañana comienza el debate sobre el estado de la crisis
Digo, de la nación

Ni Copa del Rey, ni Eurovisión, ni gripe A. El acontecimiento estrella de la semana es el debate sobre el estado de la nación: aburrido, pero fundamental para el país, o fundamentalmente aburrido para el país, como prefieran. Comienza el martes, con el temazo de la crisis como plato fuerte.
Millones, tal vez incluso miles de españoles esperan ansiosos las ocurrencias de Zapatero para salir de la peliaguda situación en la que nos encontramos, y las no menos graciosas propuestas que se digne presentar (si es que lo hace) Mariano Rajoy.
El presidente dedica las últimas horas a preparar planes para la creación de empleo, que sean a la vez útiles y espectaculares. Después de la aplicación del plan E, y de la previsible ampliación de la ayuda social a los parados, tiene en la recámara un plan F, (de Follo con Fatatas, plato que se repartirá a todos los que carezcan de empleo), un plan H, un plan I y así sucesivamente. «Si los planes van fallando, sacaremos otros sin problemas. Hay veintitantas letras», dice, confiado, el presidente.
Por su parte, Mariano Rajoy se dedicará a poner verde al Gobierno, principalmente por lo que ha llamado «Barra libre del gasto: Pero no barra libre de las mejores marcas, sino de esa en la que te ponen garrafón y hay tanta gente pidiendo que no puedes conseguir ni una copa. Mire usted, Zapatero no puede arreglarlo todo a base de subsidios. Fundamentalmente porque va a dejar al Tesoro sin pasta para cuando yo mande. ¿Y de dónde saco el dinero para los subsidios entonces?»
Estaremos atentos a las palabras de nuestros políticos. Porque ellos nos sacarán de la crisis. O no.