Ascó I hace honor a su nombre al recibir la sanción más alta impuesta a una nuclear
14,5 millones por pérdidas radiactivas. El denunciante es un hombre con tres ojos: «Si tuviera uno más, no habría dicho nada porque cuatro ojos ven más que dos»
La liberación de partículas radioactivas se notificó en abril de 2008, además la sanción ha tenido en cuenta que la central no llevara un control de la contaminación. Tras saberse el hecho, han tenido que retener a Fraga que intentaba, por todos los medios, darse un chapuzón en el río próximo a la nuclear.
La central tendrá que pagar 14,5 millones y amputar los miembros sobrantes a los ciudadanos de las poblaciones cercanas, excepto a uno de ellos que se ha mostrado terriblemente contento con su nueva prolongación: «Lo que me ha dado Ascó es un regalo del cielo».