La oleada de bebés que llegaron con un pan debajo del brazo
Todos los padres se sorprendieron al ver nacer a sus hijos: algunos con baguettes, otros con chapatas e incluso uno con una magdalena

Lo que a primera vista parecía un milagro de la naturaleza terminó por esclarecerse. Una panadería de la ciudad pagaba a los médicos para que metieran sus productos dentro de la madre antes del parto: «Cuando ya habían dilatado, aprovechábamos para meterles el pan, así no se daban cuenta».
La panadería tuvo que reconocer que era una campaña publicitaria, tras la complicación de uno de los partos: «Le metimos un pan de pueblo que era demasiado grande, el niño terminó colándose dentro y acabó saliendo un bollo preñado. El marido sospechó que la madre se había acostado con algún panecillo».