La manipulación del himno, desde dentro
La teoría del error humano cobra fuerza: 55.000 espectadores silbaron cuando tenían que aplaudir
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La no emisión en directo de la entrada del Rey en Mestalla, acompañado de su habitual BSO, no fue más que un lamentable error humano y no un acto de censura, como lo demuestra el hecho de que, finalmente, se emitiera en el descanso. Durante la emisión en diferido, los técnicos encargados de la realización, unos maniáticos del trabajo bien hecho, decidieron mejorar el sonido ya que presentaba algunos problemas: «Se oían como unos pitidos de fondo, así que le aplicamos un filtro». Esta viene a ser la versión oficial de los acontecimientos aunque, durante todo el día de ayer, diversos ejecutivos de TVE se apresuraron en desmarcarse del error humano, por si acaso. Finalmente, para tranquilidad de todos, apareció alguien a quien endilgarle el marrón. La culpa de todo la tiene el ya ex jefe de deportes de TVE, Julián Reyes, que cometió el gravísimo error humano de no echarle la culpa a algún subordinado.