Camps, contento y satisfecho sin presentar facturas
«Oiga, mire, si las llega a presentar, ¡le habría dado un orgasmo allí mismo!», ha dicho Rajoy

Francisco Camps declaró ayer en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia y no presentó las facturas ni ningún otro tipo de justificante de los ya famosos trajes, pero a la salida dijo a los periodistas que estaba muy contento y satisfecho por haberlo explicado todo. ¿Y qué es lo que explicó? Pues que, en casa, la que se encarga de las cuentas es su mujer, farmacéutica ella, y que los trajes fueron pagados en metálico.
Y es que eso es tener una coartada y lo demás son tonterías. A cualquiera le hubiera resultado difícil de explicar que va pagando los trajes en metálico. La mayoría los habríamos abonado con tarjeta de crédito y a pagar en varios meses. Pero, con una mujer farmacéutica, ya podrá.
«Verá, yo no llevo suelto, pero aquí mi mujer, que tiene una farmacia, le va a soltar los billetes y encima le va a dejar propina», debió decir Camps en la sastrería. ¿Cuela o no cuela? ¡Pues claro que cuela! ¡Es que esto de que su mujer es farmacéutica no se había aireado antes! ¡Era el as que se guardaba Camps en la manga! ¡Qué jodío! Y, ¿para qué pedir facturas, si los trajes no tienen garantía y tampoco desgravan? Las facturas, para los pobres.
Sí, señor, ahora encaja todo, y Rajoy estaba ayer más contento que el propio presidente valenciano. Hasta se permitió una broma con nosotros, cuando le llamamos. «¿Han visto qué contento estaba Camps?», nos dijo. "«¡Y eso que no presentó ningún tipo de justificantes! ¡Si los llega a presentar, le habría dado un orgasmo allí mismo, ante el señor juez, y eso no habría estado bien! ¡O sí!».