A González-Sinde le da miedo que los libros se lean en la red
Para ella, Internet tiene que ser un lugar que promueva la pornografía y los chats de sexo, nunca la cultura
A la nueva ministra de Cultura, y lo seguirá siendo hasta que haya otra nueva, vuelven a temblarle las canillas cuando se pone a pensar en la piratería: «Es oír hablar del eMule y se me erizan los pelos del cogote».
Ahora la ministra ataca también el que los libros estén la red, incluso la publicación de las contraportadas para que se sepa de qué van: «Las letras en general deberían prohibirse en Internet, porque si no los fabricantes dejarán de hacer pósters de abecedarios».